Doble clic para pantalla completa, Esc para salir

Rockets win II.

2026, Oil on canvas on cardboard, 25 x 20 cm.

En el centro del pequeño lienzo Rockets win II de Juanma Moreno Sánchez hay un letrero luminoso y chillón. Anuncia una victoria. Debajo de esta declaración, sin embargo, hay una escena de caos pictórico total. Una pasta espesa y humeante de marrones, ocres y morados sucios sugiere una multitud, o un incendio, o una ciudad disolviéndose tras el suceso. En realidad son los momentos posteriores al final de un partido de basket en el que jugaban los Houston Rockets.

Esta pintura es el reverso de la pieza Rockets win I.

No es la primera vez que Moreno Sánchez utiliza un título o una frase directos para provocar. Obras como Dont buy conceptual crap (2009) o Otro puto selfie (2014) usan lenguaje bulgar para nombrar y despachar un fenómeno cultural. Aquí, la frase es además parte de la propia escena, una pieza de lenguaje público ya hecha. Conecta con una larga investigación en su obra sobre las reuniones públicas, desde las multitudes apáticas de Fiesta en el parking (I) (2018) hasta la violencia sistémica de Partido de beisbol triturado (2020). Pero mientras que esos cuadros anteriores mostraban la fiesta agriándose o el partido desmoronándose, este, junto con su pieza compañera Rockets win I, nos presenta una nueva condición: una en la que el colapso ya ha ocurrido, y un eslogan alegre y automático simplemente se ha pegado por encima.

La imagen de una ciudad que implosiona tiene una larga y oscura historia en la pintura europea. Hace más de un siglo, el pintor alemán Ludwig Meidner produjo una serie de lienzos que llamó sus «Paisajes apocalípticos». En obras como su Apocalyptic Landscape de 1913, pintado justo antes de la Primera Guerra Mundial, los edificios estallan, el cielo hierve y las figuras huyen aterrorizadas de una violencia que parece brotar del tejido mismo de la ciudad moderna. Meidner pintaba una premonición, la visión de una catástrofe que sentía inminente. El cuadro de Moreno Sánchez nos muestra el mundo después de que la premonición se hiciera realidad, y siguiera haciéndose realidad. El apocalipsis ya no es un suceso que temer en el futuro; es el ruido de fondo, la textura del presente. Y sobre este caos, hemos instalado una pantalla gigante para anunciar el marcador final.

Más de 2026

Rockets win I — painting by Juanma Moreno Sánchez